Hola a todos!! Os dejamos este artículo de opinión del Suplemento de Saludo del Diario La Razón por si os interesa:
"Ha caído en manos de El Topo (a su vez de manos de la agencia Europa Press, que todo quede dicho) referencias a un informe sobre «Diagnósticos y Prescripciones en Salud Mental , Atención Primaria e Incapacidad Laboral Temporal» que está en manos del Ministerio de Trabajo. A grandes rasgos, aborda los problemas de detección y tratamiento en el ámbito de la Atención Primaria y presenta un panorama desastroso. Según los autores, los médicos de atención primaria confunden los diagnósticos, que se realizan a partir de un único síntoma; se tiende a medicar a personas sin ningún trastorno psíquico o, por el contrario, se administra un placebo cuando el paciente si precisa terapia farmacológica.
El mundo se encamina a una auténtica epidemia de trastornos psíquicos. Según la OMS, la depresión ya es una de las principales causas de incapacidad y, de ahí para abajo, todo se complica: trastorno bipolar, TOC, esquizofrenia, fobias, trastornos de ansiedad generalizada… Amén del desconocimiento que se cierne en torno a ellas y el estigma que soporta quien las sufre, las patologías psiquiátricas son difíciles de diagnosticar y tratar. ¿Quién puede pensar que en un abarrotado centro de salud, con el médico de primaria viendo pacientes como el que pone un tornillo en una cadena de montaje, es posible detectar un trastorno mental?. Cualquier patología psiquiátria presenta un sinfín de síntomas, subtipos y clasificaciones que escapan a un facultativo de cabecera saturado. En Psiquiatría, las fronteras entre enfermedades son difusas y a todo esto hay que sumarle el hecho de que el paciente no siempre estará dispuesto a colaborar.
Tal y como está organizada la Sanidad española, especialmente la Atención Primaria, resulta imposible que las enfermedades de la mente tengan un adecuado manejo. Muchos enfermos se han pasado años tomando pastillas para otra dolencia o sin saber qué les pasaba. Por ejemplo, es muy común tomar por depresivo a una persona que tiene un trastorno bipolar –con fases de euforia y depresión- y es seguro que su evolución no será la mejor, pues se deja de lado la fase antes llamada “maniaca”, cuando el paciente experimenta sensaciones desbordadas que le llevan a gastarse el dinero sin control o a saltar ante cualquier tontería. Hay pacientes que llevan una década con claras manifestaciones y sin tratamiento.
Julio Zarco, presidente de la Sociedad de Médicos de Atención Primaria (Semergen), propone (no hablando de este tema de la salud mental, sino en general) una reestructuración profunda de la Atención Primaria. Muy profunda debe ser esta reforma, casi habría que hablar de revolución, una utopía en tiempos en los que nadie se pone de acuerdo para lo más elemental. Zarco, dice que, por ejemplo, el médico de primaria debería continuar con el seguimiento del paciente, aunque éste haya sido ingresado en un hospital. Desde luego, si el médico, por vecindad, conoce bien al enfermo, puede ser de utilidad el que permanezca a su lado para salir del túnel.
Difícil lo veo."
jueves 26 de marzo de 2009
Psiquiatría en el Centro de Salud
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